Entre el 20% y el 25% de la población de España sufre halitosis

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La halitosis o mal aliento crónico es el término empleado clínicamente para describir el aliento desagradable, pero esta afección tiene solución, el paciente puede seguir un tratamiento bucodental y unas normas de higiene básicas. El aliento desagradable es producto de factores fisiológicos o patológicos, y que puede ser de origen bucal o sistémico. Las personas que sufren esta patología sufren rechazo social porque afecta a la vida en pareja, ya que las mujeres consideran el mal aliento como el principal inhibidor físico de la libido.

La mayoría de las personas que sufren halitosis no saben que tienen mal aliento, porque los receptores de su nariz se bloquean y acaban por no responder a esos olores desagradables. Desde El Español informan que «se calcula que entre el 20% y el 25% de la población de España sufren este problema, que afecta a la autoestima de quien lo padece».

Los expertos en salud dental explican que la halitosis se puede medir con un instrumento que detecta la posible presencia de compuestos de sulfuro volátiles y mide de forma estandarizada el mal olor. Es importante realizar una revisión dental y una limpieza dental profesional, porque estas bacterias pueden provocar enfermedades periodontales. Lo mejor es acudir al dentista para conocer las causas y seguir el tratamiento más adecuado.

Los dentistas de clínica dental Clara Santos, especializados en odontología general y ortodoncia, nos informan que los pacientes que sufren halitosis deben recurrir al tratamiento odontológico porque reduce el número de bacterias productoras de mal olor ubicadas en el dorso posterior de la lengua y en el surco o bolsa periodontal, porque con este tratamiento y unas medidas de higiene bucodental adecuadas pueden acabar con esta patología oral.

Es aconsejable cepillarse los dientes después de cada comida, y usar un colutorio oral antibacteriano porque reduce la cantidad de bacterias y evita la volatilización de los gases. Pero es importante evitar los colutorios con alcohol porque provocan irritación y sequedad de la cavidad. Lo mejor es usar el colutorio dos veces al día, después de los cepillados del desayuno y de la cena.

Las causas del mal aliento

Las causas del mal aliento o halitosis son:

Mala higiene bucodental: si el paciente no se cepilla los dientes después de las comidas y no utiliza hilo dental, puede sufrir esta patología. Una mala higiene bucodental puede originar caries, sarro y la presencia de bacterias en la lengua. También se recomienda retirar y limpiar, al menos una vez al día, las dentaduras postizas, aparatos de ortodoncia y otros materiales protésicos.

Sinusitis: los pacientes que sufren sinusitis tienen mal alimento, porque los senos nasales producen más moco y las bacterias son atraídas por las proteínas existentes en estos mocos.

Alimentación: algunos alimentos provocan mal aliento como la cebolla y el ajo, porque tras digerirlos, ingresan al torrente sanguíneo y afectan al aliento. Pero los productos lácteos ayudan a eliminar el mal aliento.

Enfermedad de las encías: las personas que padecen gingivitis o periodontitis sufren halitosis porque las bacterias se acumulan en los tejidos que rodean los dientes y las inflamación de las encías, contribuye al estancamiento de saliva.

Fumar: el tabaco favorece la aparición de halitosis porque afecta el flujo de saliva en la boca, lo que provoca sequedad bucal y la falta de oxigenación de las encías.

Boca seca: otra de las causas del mal aliento es la boca seca porque la salivación ayuda a neutralizar los ácidos y las bacterias. Si tenemos menos saliva, las bacterias pueden multiplicarse y producir compuestos con mal olor. Para evitar la sequedad bucal y la halitosis, es aconsejable masticar chicle sin azúcar y beber de 2 a 3 litros de agua al día.

Lengua: muchas personas sufren esta afección porque no se limpian la lengua y los sedimentos se quedan en la rugosa superficie. Una mala higiene bucodental puede originar la presencia de una capa blanquecina en la lengua, por lo que es aconsejable usar los limpiadores linguales con suavidad y dos veces al día.

Otras enfermedades: el paciente puede tener mal aliento si sufre infección en el tracto respiratorio, problemas gastrointestinales, bronquitis crónica y diabetes. Además, tiende a tener una halitosis transitoria cuando existe una infección de las amígdalas. Para evitar el mal aliento de origen estomacal, el paciente puede masticar granos de café,  o preparar infusiones de anís y de hierbabuena.

Restauraciones deficientes: las coronas o implantes dentales en mal estado también pueden favorecer la halitosis.

Otras alteraciones: la lengua fisurada o la lengua pilosa facilita el atrapamiento de bacterias, por lo que provoca esta afección.

¡Es importante seguir unos buenos hábitos de higiene y un tratamiento adecuado para acabar con el mal aliento!

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